Durante años, muchas piezas de automóviles pasaron de los distribuidores a los talleres con poca atención por parte de los conductores. A la mayoría de los clientes les importaba el resultado de la reparación, no la marca, el origen o el precio de cada componente instalado .Eso está cambiando.
Los teléfonos inteligentes y los vídeos cortos están haciendo que las reparaciones sean más visibles. Los clientes pueden registrar el proceso, comparar precios en línea y preguntar por qué se seleccionó una pieza o marca en particular. Lo que parece un cambio en el comportamiento de los talleres de reparación en realidad está llegando más arriba al mercado de repuestos para automóviles.
La reparación de suspensiones es un buen ejemplo. Al reemplazar un amortiguador, los conductores pueden notar por primera vez un soporte de puntal , un casquillo de goma del automóvil o una cubierta antipolvo del amortiguador . Los componentes que alguna vez fueron seleccionados casi en su totalidad por profesionales ahora están siendo cuestionados por los usuarios finales.
¿Por qué es necesario reemplazar esta pieza? ¿Por qué esta marca? ¿Por qué otro producto es más barato online?
Para los distribuidores y compradores del mercado de posventa, estas cuestiones dificultan la competencia en materia de precios .
Un casquillo de bajo costo puede ahorrar dinero en la compra, pero generar costos más altos si la consistencia del material varía entre lotes. Una cubierta antipolvo con dimensiones inestables puede causar problemas de ajuste. La información de aplicación incorrecta para un soporte puede dar lugar a devoluciones, reparaciones repetidas y quejas de los clientes.
Esta es la razón por la que el precio de compra más bajo no siempre produce el costo total más bajo.
Los compradores que compran amortiguadores y accesorios necesitan cada vez más considerar la cobertura del vehículo, la consistencia dimensional, la estabilidad del material, la trazabilidad, la entrega confiable y la capacidad del proveedor para resolver problemas de calidad.
Para los fabricantes, el cambio es igualmente importante. Una pequeña inconsistencia en la producción puede recorrer toda la cadena de suministro ( desde la fábrica hasta el importador, el distribuidor y el taller ) antes de convertirse finalmente en una queja visible para los clientes finales.
Por lo tanto, los vídeos de formato corto hacen más que hacer que las reparaciones sean transparentes. Se trata de acortar la distancia entre la fábrica y el conductor.
A medida que las piezas se vuelven más fáciles de comparar, la competencia en el mercado de repuestos va más allá de una pregunta familiar: "¿ Quién puede ofrecer el precio más bajo? "
La pregunta más importante se está volviendo: ¿en qué productos pueden los distribuidores vender con confianza, los talleres instalar con confianza y los conductores confiar una vez que están en el vehículo?
Para los fabricantes de componentes de automóviles, esa puede ser la verdadera competencia en un mercado de posventa más transparente.